Oir ladrar a un perro detrás de la puerta, si no le conoces, te puede dar cierto reparo. Pero si está acostumbrado a no ladrar al timbre, puede ser una grata sorpresa.

Que suene el timbre de la puerta, cada vez es algo más habitual ya que con las compras online los mensajeros pueden llegar en cualquier momento, el cartero o incluso alguna visita sorpresa.

Si eres de los que no abren la puerta sin asegurarte bien de quien viene, esta simple acción te puede resultar difícil ya que con sus ladridos no oyes lo que te dicen por el telefonillo, tienes que cerrar a tu perro en otra habitación para poder abrir y además tienes que dedicarte a tranquilizar a tu perro después, que tampoco es cosa fácil.

Por este motivo, cómo enseñar a tu perro a no ladrar al timbre te puede ayudar a tener un perro más equilibrado y tranquilo frente a estas situaciones tan cotidianas.

Cómo enseñar a tu perro a no ladrar al timbre.

No ladrar timbre

Te tengo que decir que al principio puede resultar desesperante y altamente estresante y agotador para tu perro. Debes estar preparado después para bajar su nivel de ansiedad con algún juego de olfato que le permita relajarse.

Con la suscripción a nuestro blog, te dejamos la guía para reducir la ansiedad de tu perro. ¡Suscríbete!

Paso 1: Cómo hacer sonar el timbre.

Lo primero que debes tener en cuenta es cómo vas a hacer sonar el timbre. Te proponemos dos opciones que sabemos que funcionan: la primera es tener un buen compañero que este dispuesto a ayudar al otro lado de la puerta. La segunda: es grabar con un dispositivo el sonido de tu timbre para poderlo reproducir sin que haya nadie detrás de la puerta.

Nosotros lo grabamos con la aplicación notas de voz del móvil y funciona perfectamente. Lo único malo, es que al final de la nota de voz se oye a Pinza ladrar ya que no habíamos comenzado a entrenar.

no ladrar al timbre

Ambas opciones son válidas y funcionan perfectamente. Pero para las primeras veces prefiero la segunda ya que tu perro se puede poner más nervioso al saber quien está detrás.

Paso 2: ¿Qué comando vas a utilizar para hacer la corrección?

Empezar la casa por el tejado puede causar confusión y más estrés en tu perro. Antes de comenzar, piensa cómo vas a premiar o corregir a tu perro. Saber qué snack vas a darle es fácil (aunque intenta que sea uno bajo en calorías o su propia comida) pero saber cómo vas a corregirle es más complicado. ¿Usarás el No, el mal o un refuerzo negativo?

En esta entrada podrás aprender cómo enseñar el No a tu perro

En nuestro caso tenemos construidos el No y el Mal de distinta forma: el No lo usamos como forma de avisar que no queremos que haga algo, y el Mal lo usamos para regañar directamente en un tono de voz más alto. Son dos palabras diferentes que tu perro puede identificar fácilmente y comprenderlas sin problemas.

Paso 3: Comenzar a trabajar

Estas sesiones no deben durar más de cinco minutos al día, por el estrés que conlleva a tu perro y deben trabajarse constantemente para que no sea un gran esfuerzo para tu perro comprender lo que le quieres enseñar. Debe ser un paso a paso, “partido a partido”, para llegar al final sin complicaciones.

Nosotras empezamos trabajando junto a la puerta de casa y hacemos sonar el timbre para esperar su reacción.  Cuando comienzan a ladrar utilizamos el comando “Mal”  y cuando se han calmado y están sentadas, procedemos a darles el snack para enseñarlas que ese estado es el que buscamos.

No ladrar al timbre

Repite esta acción tantas veces como necesites en los diferentes días y cuando consigas que tu perro se mantenga tranquilo al oír el timbre junto a la puerta, es el momento de pasar al siguiente paso.

Paso 4: Trabajar desde cualquier sitio de casa.

Como el momento en que suena el timbre no te pilla siempre junto a la puerta de casa, debes acostumbrar a tu perro a que debe permanecer sin ladrar estando en cualquier otra habitación.

Alterna distintos lugares, siempre con la misma dinámica, para no confundir a tu perro y hacerle saber lo que estáis trabajando.

Si tras seguir estos cuatro pasos tu perro ya no ladra a la puerta, ¡Felicidades, lo has conseguido! Pero si todavía duda o se sigue poniendo muy nervioso y ansioso, deberás seguir trabajando para reducir el nivel de ansiedad y no dejarle en ese estado. No hay tiempo estimado para que deje de ladrar al timbre, es cuestión de esfuerzo y trabajo. Cada perro es un mundo.

Este es el vídeo con los nuestros avances. No hemos grabado todos los días ya que había algunos días que no ha habido avances. Es un vídeo casero para que veáis la forma de trabajar, perdonar si hay algún error.

Pero si tienes timbre y telefonillo, como es nuestro caso, ahora tienes las herramientas y los pasos para poder trabajar con el sonido del telefonillo. ¡Ánimo que tú puedes!

Esperamos haberos podido ayudar enormemente y que os sirva tanto como a nosotros.

Un fuerte abrazo y lametón perruno.

Si te gusta el contenido: No te olvides de compartirlo en tus redes sociales y suscribirte al Blog.

Además te puedes descargar nuestra guía

“Tips para trabajar la ansiedad con tu pero”

DESEO SUSCRIBIRME AL BLOG

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.